Setúbal, a tan solo 40 minutos de Lisboa, es uno de los secretos mejor guardados de Portugal y el destino perfecto para una escapada cercana. Estos son algunos de los imprescindibles que no debes perderte en el conocido como “rincón azul” portugués.
7 imprescindibles para descubrir Setúbal

1. Parque Natural de Arrábida
Uno de los grandes tesoros de Setúbal es su sierra de Arrábida. Protegida como Parque Natural, destaca por sus acantilados sobre la costa, de un verde intenso, que rompen sobre las aguas de una mar turquesa; de esos que combinan con arena blanca y fina de playas de postal como Portinho, Galapos y Galapinhos.

En el interior de la sierra, hay más de 40 kilómetros de senderos en los que perderse entre el verde de la naturaleza, o en los que practicar deporte. El Parque Natural es también el hogar del Convento da Arrábida, originario del siglo XVI y una de las vistas más bonitas de la sierra, con sus edificios blancos enclavados en la ladera de la montaña.
2. Azeitão
Antiguo destino de vacaciones y desconexión de la nobleza portuguesa, los encantos de Azeitão llevan siglos dando la bienvenida a los viajeros.
Esta zona de Arrábida, que comprende varios de los pueblos más bonitos de la zona, llama la atención por sus pintorescos edificios, calles empedradas y el ambiente relajado. Azeitão es a su vez parada obligatoria para todo amante de la gastronomía que se precie.

Su queijo de Azeitão, similar a una torta del casar, es uno de los bocados obligatorios en una visita a Setúbal.
Y los vinos y bodegas de la zona maridan a la perfección para un plan perfecto que debería terminar con una cata del famoso Moscatel de Setúbal.
3. Estuario del río Sado
La naturaleza y la diversidad envuelven a la ciudad de Setúbal ya que está rodeada por la sierra de Arrábida y el estuario del río Sado. Destaca sobremanera la fauna de la zona ya que estas aguas son el hogar de los delfines − o golfinhos − de Setúbal, uno de los pocos lugares de Europa donde residen comunidades salvajes de estos animales.

A ellos se suman los flamencos, entre una multitud de especies de aves. Para conocer más sobre ellos, disfrutar de una de las panorámicas más bonitas de la zona o practicar senderismo, uno de los lugares clave es su famoso Moinho de Maré da Mourisca, un antiguo molino de mareas recuperado en la actualidad como centro de interpretación.
4. El centro histórico, Praça de Bocage y Convento de Jesús
Para descubrir a fondo una ciudad, no hay nada mejor que pasear por sus calles. En Setúbal, el encanto de la urbe se respira en cada esquina, y uno de los mejores planes para acercarse a su espíritu es recorrerla a pie.

Un itinerario recomendado es empezar por el Miradouro de São Sebastião, con vistas a la bahía, para continuar por la calle Arronches Junqueiro, que desciende por la ciudad hasta su centro histórico. Desde el inicio de la calle, se encuadra una de las fotografías favoritas de los viajeros.
No puede faltar en la ruta una parada en la Praça de Bocage, uno de los centros de la vida en la ciudad, y el Convento de Jesús, un ejemplo del estilo manuelino portugués que ejerce a su vez de museo de la ciudad.
5. Mercado de Livramento
Para adentrarse en la auténtica esencia de Setúbal, nada como una visita al Mercado de Livramento.

Considerado uno de los más bonitos del mundo, un panel de azulejos del siglo XIX preside este mercado tradicional donde los puestos de pescado fresco local − uno de los grandes manjares de la gastronomía local −, frutas, verduras, quesos y dulces se siguen unos a otros para crear un ambiente único.
Sin duda, una parada obligatoria para hacerse con el mejor souvenir de Setúbal: uno de sus famosos quesos o dulces, perfectos para llevarse su sabor a casa.
6. Fuerte de São Filipe
Para conseguir las mejores vistas de la ciudad, especialmente al atardecer, el lugar clave que no puede faltar en un itinerario setubalense es el Fuerte de São Filipe. Controlando la ciudad desde las alturas, este antiguo bastión defensivo, originario del siglo XVI, destaca por su construcción con un original diseño en 6 picas.

En el interior, una capilla completamente recubierta de típicos azulejos portugueses es uno de los grandes atractivos de la fortaleza. Desde sus murallas, es posible relajarse mientras se toma un café o vino local producido en el municipio, con las vistas de la bahía de Setúbal como telón de fondo.
7. Los sabores de Setúbal
Si el municipio de Setúbal ya empieza a conquistar con su naturaleza e historia, acaba enamorando al viajero por el estómago.

No es de extrañar cuando Setúbal ofrece pescados frescos, ostras, quesos con denominación de origen, hortalizas directas de la tierra, jugosas carnes y dulces conventuales a maridar con los múltiples y ricos vinos, tan diversos que parece imposible que un municipio como tal abandere tanta diversidad en su producción de caldos.
Más información: Visit Setúbal